¿Acabas de decidir colocar una fuente en tu jardín? ¡Nos parece increíble! Sin embargo, primero que debes definir es si deseas que este elemento sea decorativo o funcional, sin dejar de lado la elección de la estética y el material.

Una fuente decorativa únicamente sirve para ambientar y darle estilo a un área determinada. Funcionan con un circuito cerrado y suelen incluir una bomba. Dependiendo lo que buscas es que pueden tener un efecto de cascada tradicional, rustica o modernista.

El agua que se utilizan estos artículos no es potable por lo que incluso puedes integrarle flora y fauna según tu estilo y objetivo artístico.

Por el contrario, la fuente funcional debe tener una altura de aproximadamente 75 cm y puede disponer de un estanque debajo de una llave por donde saldrá el agua.

Este tipo de fuentes están conectadas al agua potable gracias al sistema de aducción de agua establecido, que puede ser provisional con un tubo de riego o fijo con uno de cobre.

En ambos casos puedes valerte de distintos tipos de recursos materiales los cuales puedes adaptarse a distintos presupuestos y desde luego diseños que te resulten atractivos y convenientes.